el agua y la hidratación para la salud

EL LIBRO QUE TU CEREBRO NO QUIERE LEER: CÓMO REEDUCAR EL CEREBRO PARA SER MÁS FELIZ Y VIVIR CON PLENITUD, David del Rosario, 2019

El Día Mundial del Agua se celebra anualmente tal día como hoy, 22 de marzo, como un medio de llamar la atención sobre la importancia del agua dulce y la defensa de la gestión sostenible de los recursos de agua.

Aprovechando la fecha, hoy haremos un repaso de lo que se sabe sobre la necesidad de hidratarse adecuadamente.

El agua es fuente de vida y es esencial para la hidratación del cuerpo. Es el hidratante más sano y el más natural. Una correcta hidratación es importante tanto para nuestra salud física como mental.

El agua es uno de los principales componentes del cuerpo humano. Y para asegurar el buen funcionamiento de nuestros órganos y células es muy importante mantenerlo bien hidratado en todo momento.

  • Nuestro cerebro se compone de un 90% de agua
  • La sangre de un 83%
  • La masa muscular de un 75%
  • Los huesos de un 22%

Sabemos que es importante beber durante el día, pero… ¿cuánto hay que beber?

Los estudios no saben decirnos cuánta agua hay que beber de manera general. En un entorno natural, podríamos fiarnos simplemente de nuestra sed para beber más o menos, el problema es que hoy en día, con la cantidad de ultraprocesados que ingerimos en forma sólida y líquida, nuestro cerebro se ve confundido y no sabe si tiene hambre o sed. Un refresco o soda no es una bebida, es en realidad una comida líquida, puesto que contiene gran cantidad de calorías.

Está claro que, especialmente en verano y mientras se practica algún deporte, hay que potenciar la ingesta de agua, pero en términos generales, no hay que beber esos dos o tres litros al día porque sí, no es necesario.

¿Por qué no?

Por varias razones: recordemos que los alimentos ya contienen una cantidad importante de agua; beber demasiado altera el balance de electrolitos en sangre (sodio y potasio); tu estómago necesita un entorno altamente ácido (pH  entre 3,5 y 4) para digerir la comida y el agua diluye los jugos gástricos además de restar eficacia a la eliminación de posibles patógenos; beber más agua te expone a más compuestos potencialmente problemáticos como flúor, cloro y plásticos en el caso del agua del grifo y algunos estrógenos artificiales como Bisfenol-A en el agua embotellada.

En cualquier caso, reduce los productos altamente procesados y en adelante podrás fiarte de tu sed a la hora de saber cuánta agua necesitas beber.

¿Qué beber que resulte saludable?

  • Agua (y algunas variantes para darle un poco de alegría, como agua con gas o agua con limón)
  • Infusiones
  • Café (máximo 3 tazas al día)
  • Bebidas como Kombucha o kéfir de agua
  • Bebidas vegetales como leche de almendra, de coco, arroz…
  • Leche (máximo 2 vasos al día)

Recuerda: la sensación de sed es una señal que ha evolucionado durante millones de años, igual que la del hambre, así que … algo tendrá de cierto!

Espero que te sirva!

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