THE OBESITY CODE: UNLOCKING THE SECRETS OF WEIGHT LOSS, Dr.Jason Fung, 2016

Hola Persona Humana,

Como sabrás la tasa de obesidad no ha parado de crecer en las últimas décadas y se trata de una tendencia que que sigue aumentando.

Una de las formas para disminuir la incidencia de esta epidemia es evitar diseñar, sin darnos cuenta, entornos obesogénicos en los hogares. De esta forma, podríamos reducir la adopción de los hábitos poco saludables que llevan a la obesidad.

Muchas veces no se es consciente de la importancia que tiene el entorno a la hora de modelar nuestro estilo de vida.

¿Qué es un entorno obesogénico?

Se describe como aquél que favorece el desarrollo de obesidad o que estimula hábitos y comportamientos que conducen al exceso de peso. Es decir, es el conjunto de factores externos que nos rodean que puede conducir al sobrepeso u obesidad.

Dicho de otra forma, son entornos (personas, objetos, alimentos, estímulos, mensajes, etc) que animan a las personas a comer de forma poco saludable y a moverse menos.

El término fue acuñado por el experto en salud pública Boyd Swinburn. Estudiando a los nativos americanos de una reserva en Arizona, observó como la incorporación al estilo de vida estadounidense producía un gran impacto negativo en sus hábitos, que les conducía a aumentar de peso, a empeorar sus marcadores metabólicos y a desarrollar lo que se conoce como «enfermedades modernas», especialmente la diabetes tipo II. 

Los principales causantes de un entorno obesogénico son: 

  • Disponibilidad fácil e inmediata de productos ultraprocesados ricos en azúcares, harinas refinadas y grasas perjudiciales (supermercados abiertos a todas horas, máquinas de vending con bollería industrial hasta en hospitales, gasolineras 24/7, precios demasiado asequibles y ofertas irresistibles de dichos productos, etc.).
  • Trabajos sedentarios, en los que pasamos gran parte del día sentados.
  • Un estilo de vida que requiere poco o ningún movimiento para la supervivencia y que sobrevalora la comodidad (gracias a las compras por internet y los servicios de mensajería, la multitud de servicios a nuestra total disposición, combinado con ciertas ideas erróneas sobre la felicidad, el placer, etc.).

Ejemplos que posibilitan un entorno obesogénico:

  • Calles principales y lugares públicos dominados por tiendas y restaurantes de comida basura.
  • Barrios inseguros, aceras agrietadas, parques descuidados.
  • Largas distancias hasta zonas propicias para hacer ejercicio, jugar o practicar cualquier otra actividad.
  • Escasez de oportunidades recreativas.
  • Acceso limitado o altos precios a opciones de alimentos saludables, como verdura o fruta.

En estos casos, la gente es menos propensa a hacer actividad física, ejercicio o caminar porque sus alrededores no invitan a ello. Al mismo tiempo, la compra se ve muy afectada (se consumen más ultraprocesados) según la oferta del barrio en el que se vive.

Causas del sobrepeso y la obesidad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) cataloga la obesidad como una pandemia de tipo no infeccioso, es decir, no contagiosa, ya que cada año mueren en el mundo 2,8 millones de personas a causa del sobrepeso.

Esto es así debido a que la obesidad y el sobrepeso están directamente relacionadas con el desarrollo de ciertas enfermedades, como diabetes tipo 2, hipertensión arterial, apnea del sueño, fallo hepático, alzheimer, párkinson y hasta enfermedades de tipo psicológico como depresión.

Además, la OMS considera la obesidad como uno de los principales factores de riesgo en nueve tipos de cáncer: máma, útero, colon, riñón, vesícula biliar, páncreas, recto, esófago y ovario. 

La obesidad es el tercer factor prevenible qué más reduce la calidad de vida, además de disminuir la esperanza de vida de una persona entre 5 y 20 años.

Y por añadidura, la obesidad infantil es uno de los problemas más graves de salud pública del siglo XXI, especialmente alarmante y pone de manifiesto que algo no estamos haciendo bien.

La obesidad es una respuesta «adaptativa» del cuerpo humano al entorno. Siempre hay que tener presente que tenemos los mismos genes que hace 300.000 años, cuando la comida escaseaba, y el cuerpo aprendió a almacenar energía en forma de grasa.

Tradicionalmente, se pensaba que la obesidad era responsabilidad exclusiva del individuo, de su dieta y su actividad física.

Pero hoy sabemos que su origen es multifactorial y el entorno del individuo tiene una gran influencia.

La forma en que se construye el entorno determina las oportunidades que tenemos a la hora de seleccionar los alimentos y el nivel de actividad física.

Un entorno obesogénico se compone por elementos que estimulan la mala alimentación y promueven el sedentarismo. Si este entorno se vive desde la infancia, se normaliza y se asume, de manera que empiezan los problemas bien pronto.

La relación entre nuestra salud y los lugares en los que residimos y trabajamos se remonta a siglos. Ya Hipócrates argumentaba que la salud era un producto de factores ambientales y destacó la necesidad de armonizar el ambiente individual, social y natural.

Un desequilibrio de estos factores puede socavar la capacidad de autorregulación de una persona. En consecuencia, la toma de decisiones sobre alimentación y actividad física se basará en lo que ve todos los días.

Parece más que probable que la mayor disponibilidad, accesibilidad y asequibilidad de productos ultraprocesados, junto con su intensa comercialización y propaganda, sean una de las grandes causas de la ingesta excesiva de energía (calorías) y del aumento de peso de la población.

Otros factores que también impactan en nuestra salud e influyen en la obesidad son el número de espacios verdes cercanos, la accesibilidad para peatones, la densidad de supermercados y puntos de venta de comida rápida, los espacios para la interacción social y la calidad del aire.

Ideas para mejorar el entorno

Se conoce como entorno construido a todos los edificios y espacios creados o modificados por el ser humano que forman las características físicas de una comunidad. Incluye edificios, carreteras, transportes, hogares, parques, áreas recreativas, vías verdes, tiendas y otras áreas comerciales.

El entorno construido tiene una gran influencia sobre la prevalencia de un entorno obesogénico.

Los diseños urbanísticos (transporte público, transporte privado, carril-bici, rutas para pasear o parques), los arquitectónicos (ascensores, escaleras, controles remotos, etc.) o la legislación (publicidad de los alimentos superfluos, tasas a los alimentos azucarados o seguridad pública) son aspectos que están en manos de las administraciones y que pueden favorecer la adopción de hábitos saludables o, por el contrario, a construir ambientes obesogénicos.

Ejemplos que evitan un entorno obesogénico:

  • Acceso sencillo y asequible a alimentos saludables.
  • Facilidad para acceder a lugares para hacer actividad física.
  • Ámplia oferta de actividades recreativas y de ocio activo.
  • Limitación en el número de establecimientos con comida rápida.

Debemos dejar de culpar al individuo por sus problemas de obesidad y e instar a nuestros políticos a tomar acciones para luchar contra los entornos obesogénicos que nos rodean, ya que el diseño de comunidades puede ayudar a combatir la obesidad, fomentando una mayor actividad al aire libre y aumentando el alcance a alimentos más saludables.

Mientras ganamos esta lucha, intenta alejarte de los entornos obesogénicos lo máximo posible, incorpora hábitos para comer comida real y muévete más. Diseña tu propio entorno saludable en casa!

¿Cómo empezar? Tú puedes redactar tu lista de la compra y preparar tu despensa para que te sea más difícil comer comida basura en caso de tener un antojo o tener prisa -que son las dos situaciones en las que peor comemos. Por ejemplo puedes tener hervidos ya unos huevos duros por si quieres «picar» algo, puedes tener comida saludable ya cocinada en tuppers en la nevera para cuando tengas prisa, puedes tener refrescos saludables como kéfir de agua o Kombucha listos para un aperitivo con amigos, puedes preparar tu propio pan casero, etc.

Espero que te sirva!

Un comentario en “entorno obesogénico

  1. Muchísimas Gracias Mar.
    Un placer como Siempre recibir Tus mensajes. Son
    Lecciones de Vida que nos ayudan a tener una Salud Mejor.
    Tomo Nota.
    Mil Gracias y no dejes de publicar Cosas tan interesantes.
    Gracias.
    Juangui.

    Me gusta

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