la gestión de tu entorno es crucial si quieres cambiar de hábitos

O ALQUIMISTA,  Paulo Coelho, 1988

Seguimos!

Hola, el miércoles pasado hablamos de la importancia de dar sentido al cambio de hábitos, de investigar, de estudiar, de entender lo que vas a hacer y por qué lo vas a hacer.

Una vez tienes la base clara, esa transformación interior necesaria, que es el trabajo previo, llega la hora de pasar a la acción: el momento de IMPLEMENTAR tus nuevos hábitos, de ponerlos en práctica propiamente dicho, de iniciar el proceso de adquisición. En este punto, es muy, muy importante algo que en demasiadas ocasiones no se tiene en cuenta o se cree que es un detalle menor y hace referencia a preparar el ambiente, a diseñar tu entorno y tu agenda. La mayoría de personas ponen todo el foco en la motivación para el cambio, y eso es algo efímero, algo que no se puede controlar. Es mucho más eficaz que dirijas tu atención sobre lo que sí tienes capacidad de gestión, y eso es tu entorno inmediato.

¿A qué me refiero con controlar el entorno?

A algo tan sencillo como, por ejemplo:

  • Si quieres dejar de comer dulces, no los compres, no los tengas en casa, elimina las tentaciones.
  • Si quieres apuntarte a un gimnasio, que sea el que tienes más cerca de casa o del trabajo, al que puedas ir andando. No te unas al que está de moda y te pilla a dos transbordos de metro.
  • Si quieres acostarte más pronto, no te pongas otro capítulo de esa serie de Netflix que tanto te gusta y que te engancha hasta las 2 de la madrugada, lee un libro en la cama.

Tómate tu tiempo antes de empezar, haz que tu nueva rutina que quieres adquirir sea sencilla de llevar a la práctica gracias a su disponibilidad -o no-, evita ponerte a prueba o complicarte la vida.

Organiza, gestiona, domina tu espacio, tus cosas, tu tiempo, incluso tu círculo de amistades o tus emociones: Si decides que vas a hacer ejercicio en casa, por poner otro ejemplo, (a parte de organizar un espacio para ello, que te facilite la tarea), hazlo justo antes de algo que te gusta: antes de comer o de ver tu serie favorita, para tener tu recompensa, convierte tu nuevo hábito en algo atractivo y satisfactorio de llevar a la práctica: algo con un premio.

En la misma línea, el entorno humano también influye mucho en tu comportamiento. Si quieres salir a correr todos los días, no hay nada mejor que tener un compañero con quién compartir la experiencia y a quién rendir cuentas. Unirte a otras personas que están en el mismo camino que tú, que comparten valores y objetivos, que te aplaudirán por tus logros y que te apoyarán cuando lo necesites, es el mejor remedio que se ha creado para vencer la apatía.

No dejes que tus actos dependan de cosas tan cambiantes como tu motivación o tu fuerza de voluntad, porque no puedes fiarte de que trabajen siempre a tu favor. Sé tú quién lleva las riendas, quién pone las normas y las condiciones.

No te engañes tampoco pensando que hoy es el último día que te fumas ese cigarrillo, como si mañana no te fuera a apetecer, sobre-estimando tu capacidad de auto-control del día de mañana. Mañana será otro hoy. Por eso, empieza hoy a gestionar lo que quieres conseguir, porque de aquí un año lo agradecerás.

Y si un día te apetece saltarte un buen hábito, porque es una ocasión especial, será con plena consciencia de lo que estás haciendo, porque todo tu entorno te estará indicando qué es lo correcto. No será un desliz, no será un fallo.

La recomendación final es: disfruta del proceso, de los preparativos, disfruta de tu progreso, de cada paso que des, disfruta de esos nuevos hábitos saludables que vas implementando, cada día, poco a poco, que te conducen hacia la persona que quieres llegar a ser. Sé respetuoso contigo mismo, con tu propia evolución, todos somos humanos, con nuestras luces y nuestras sombras, aplaude cada paso que consigas dar y no te compares con otros.

Recuerda que nos volvemos expertos en aquello que repetimos de manera sistemática. La primera vez que entres en un gimnasio, ¿Cómo crees que te desenvolverás? Yo creo que darás la nota, que se verá claramente que eres novato y que tu desempeño probablemente será mediocre, pero no desistas, persiste, y después de 10 años yendo al gimnasio todos los días… ¿Cómo crees que se te verá? Yo creo que serás el rey, que conocerás todos sus rincones, que dominarás todas sus máquinas, que tendrás buenos compañeros y amigos, que lo echarás de menos si no vas. Así

Ánimo, sé que tú puedes!

Gracias por seguir ahí!

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