ERISTISCHE DIALEKTIK: DIE KUNST, RECHT ZU BEHALTEN, A. Schopenhauer, 1864

Seguimos!

Hola, te invito a que leas esta parábola india, luego hablamos:

Seis sabios quisieron saber qué era un elefante. Como eran ciegos, decidieron hacerlo mediante el tacto.

El primero en llegar junto al elefante, chocó contra su ancho y duro lomo y dijo: “No cabe duda, es como una pared”.

El segundo, palpando el colmillo, gritó: “Esto es tan agudo, redondo y liso que el elefante es como una lanza”.

El tercero tocó la trompa retorcida y gritó: “¡Dios me libre! El elefante es como una serpiente”.

El cuarto extendió su mano hasta la rodilla, palpó en torno y dijo: “Está claro, el elefante, es como una columna”.

El quinto, que casualmente tocó una oreja, exclamó: “Aún el más ciego de los hombres se daría cuenta de que el elefante es como un abanico”.


El sexto, quien tocó la oscilante cola acotó: “El elefante es muy parecido a una soga”.

Satisfecha así su curiosidad, volvieron a darse las manos y tomaron otra vez la senda que les conducía a su casa. Sentados bajo la palmera que les ofrecía sombra, retomaron la discusión sobre la verdadera forma del elefante, cada uno excesivamente terco en su propia opinión. Todos habían experimentado por ellos mismos cuál era la forma del elefante. Y aunque parcialmente en lo cierto, todos estaban equivocados.

FIN

¿Qué nos invita a reflexionar esta parábola?

En mi opinión, que es difícil encontrar la verdad a partir de visiones parciales de la realidad.

Pero la paradoja del ser humano es que estamos ciegos y somos incapaces de conocer toda la verdad de forma individual, todos basamos nuestras ideas y nuestras creencias en “las formas parciales que experimentamos”. Así, de algún modo, todos tenemos parte de razón, pero sin duda todos a la vez estamos equivocados.

Por eso, la parábola también apunta a que tenemos cierta obligación de valorar las diferentes visiones y puntos de vista de los demás, para completar las nuestras y acercarnos a una verdad un poco más completa.

Así, podemos afirmar que la realidad está formada por un conjunto de pequeñas realidades. Lo que ves es cierto para ti pero incierto para otro y ambos tenéis razón o estáis equivocados, según. La razón está en los ojos de los que miran y todos tenemos un error de percepción: la totalidad no es alcanzable.

Si fuéramos conscientes de ello, nos daríamos cuenta de que no hay una sola verdad, y seguramente dejaríamos de discutir tanto, polarizando las opiniones hasta que son irreconciliables.

Esta parábola es muy útil para niños y también para adultos, porque ilustra la incapacidad del ser humano para conocer la totalidad de la realidad y así aprender a valorar las diferentes opiniones de los demás. También se ha usado para expresar la relatividad, la opacidad o la naturaleza inexpresable de la verdad, el déficit o falta de acceso a la información, la necesidad de comunicación y el respeto por perspectivas diferentes.

¿Qué opinas tú al respecto?

Gracias por estar ahí!

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